Categoría: Principia.
10 Septiembre 2006
Ok, this one is in English (for those the rant is about to notice if ever google upon this).
First of all I have to say I adore Joe Celko. I read with great admiration is columns on SQL and specially those applying hierarchies on top of it.
He even linked us to his book for most of the interesting answers we were looking for. And so I went searching for the book.
I even have to say I have been lucky to have it without having to pay for it because a friend of mine was so kind of sharing it with me.
Celko is smart on his book as he is on his columns. He is even smart enough to put content from his readers in his book, and I do not criticize him for this, in fact I think it is great to sum up the good ideas of several people in one information source catalyzed by someone who is brilliant enough to inspire such responses.
But, and I know we all live in a hurried world, there are things that cannot just be copy-pasted into a book without further testing. A book should not be a pink laced piece of sofware given on AS IS basis and be glad of finding dangling death with it. Perhaps not.
So I spent the whole weekend fighting with chapter 5 of his Joe Celko's trees and hierarchies in sql for smarties.
It is not only slight changes on notation from one line to the next. It is not that some of these changes might be important to go without noticing (like x and y for right and left).
Not about not being told which divisions to make (integer or floating point ones) at any point. That we could figure in the end.
This rant is not about Vadim Tropashko whose work is quoted.
If I were to blame somebody, and blaming anybody I am not, it should be Celko himself or his Elsevier editors. They did not just simply had the time to check.
It is just that some of the code snippets were simply plain wrong in my understanding. And even if we can hack around that it is not nice to see bad things being published by a big firm under a big name.
For instance let us take:
CREATE FUNCTION Child_Denominator
(IN num INTEGER, IN den INTEGER, IN child INTEGER)
RETURNS INTEGER
LANGUAGE SQL
DETERMINISTIC
RETURN den * (child * child);
And then it says:
For example, the third child of the node '1' (encoded as 3/2) is the node '1.3' (encoded as 19/16).
But if we do:
den = 2
child = 3
we would get according to the code mentioned: 2 * (3 * 3) = 18, not 16.
And I had to fight to come with an implementation at the end reversing the parent equations to get the child ones. Not difficult but unexpected.
And this type of thing goes on an on. On other fields, I could cite here papers like from Chib and Greenberg with some mistakes in. I even helped correcting some minor things in papers from people I know.
Of course I am not free of making mistakes of my own and I am grateful enough so as to reckon that without the work of all these wonderful people I would have not had such brilliant things in front of my eyes, the ideas are always theirs.
But guys, simply check what you write on your books. Part of my scarce weekend time was devoted to this and my projects delayed.
You are the big guns.
Thanks for being so.
End of rant.
servido por scifish
sin comentarios
compártelo
22 Agosto 2006
Hoy ha pasado algo importante.
Obviemos que El País entrecomilla las razones por las que a cada uno de los premiados les conceden tal honor no por citar textualmente las palabras del Rey, quien entrega los premios, sino porque tal vez ni el mismo Rey entiende esas razones que pronuncia, y no es entonces cuestión de cambiar ni una sola letra en algo tan complicado.
Pero, volviendo a lo importante.
¿Por qué Perelman habrá rechazado la medalla Fields?
Supongo que en la vida de cada uno puede tomar una decisión de esas que nadie comprende, que van contra toda lógica. La medalla Fields, honor, dinero.
Y ya no hablo de pasar a la historia pues, según la primera definición que recibí en primero de EGB la historia empieza cuando se comienza a registrar de forma documental los acontecimientos que ocurren. Lo que quiero decir es que la historia no termina en el sentido que le dio Fukuyama sino que tal vez se abre a todos de forma que podamos aparecer en las páginas del gran registro que esta es, ya sea en forma de sujeto de noticia de El País, en la Wikipedia o más modestamente como aquí hacemos cuando publicamos.
Pero sí, por qué no terminé la tesis y ese cúmulo de preguntas de ánimo recurrente que podrían perseguirnos hasta el fin, no figurado, de nuestros días no tienen respuesta sencilla.
O sí, porque no me apeteció (y me han llamado cobarde mil veces y no quiero ni jugar a imaginar las cosas que Perelman habría hecho con el dinero o yo siendo doctor).
Aunque, en su caso lo entiendo más y quizás me da la clave para entender el mío o el vuestro cuando lo conozca.
Pues, si no le apetece es porque no le interesa las consecuencias que de ello se derivan, ¿qué son el dinero y la fama comparados con lo que Perelman tenga en mente?. Moverse un solo paso para recoger el premio no haría sino desviarle como poco un poco y a lo peor mucho de su objetivo trazado. Huid pues de este tipo de premios que son un final adelantado de vuestro camino, aunque se supone que un doctorado (lo aclaro por no mezclar churras con merinas) es un objeto intermedio, una plataforma de alzamiento.
Quizás a mí me habría quitado tiempo, sueño y dinero. Ya no hay forma de saberlo.
Pero me alegro por Grigori.
servido por scifish
5 comentarios
compártelo
25 Enero 2006
Con permiso de dunkelheit y ad astra me voy a sumar a sus prácticas.
Si notáis cosas raras durante la fase de pruebas no temáis, vuestro navegador está bien.
Actualización: Me dice Franchise Insider que mi blog se ve fatal con el explorer. Me ha parecido entenderle que me sugería que os recomiende firefox.
Ps.
El material viene de... aquí.
servido por scifish
2 comentarios
compártelo
24 Enero 2006
Mirando el mapa y desde el avión jamás pensé que la distancia entre Roma y Napoli fuera tan grande.
Pero en aquel caluroso tren en medio de un caluroso ferragosto las distancias llegaban a ser desesperantes. La vista africana de las buffalas de la Campania tornaba el calor en desesperanza y sirocco.
¿Cuántas paradas tenía el talgo Madrid Sevilla antes del Ave?. ¿Cuántas paradas puede tener un cercanías Cádiz Sevilla?.
En la Campania las pocas paradas se hacían eternas. Mis amigos y yo habíamos abierto las ventanas por las que el calor entraba a la velocidad del tren. Un calor que era modorra y locura al mismo tiempo.
Pero nosotros no teníamos prisa por llegar a Napoli. No como aquel hombre.
Aquel hombre corpulento, moreno, diríase paracaidista o boina verde, aquel hombre preocupado, ceñudo, mirando su reloj a cada segundo, el cielo más allá del techo del vagón a cada otro, con toda la parafernalia y expresividad italianas.
Porca miseria, la mamma, la mamma.
En sus ojos parecía escrita la razón de su inquieta impaciencia, de su prisa, la mamma. El boina verde grandullón parecía no poder esperar a llegar al pueblo, feliz estancia, dónde la mamma aguardaría, tal vez sofocada en un modesto anden al sol.
Y la antepenúltima parada, tras unos túneles que horadaban montañas, una parada en sombra, una parada gozosa. Una parada larga.
Para nosotros un descanso, solaz para nuestras machacadas anatomías. Pero no para aquel hombre.
Para aquel hombre era una gota rebosando el vaso. Desesperado se puso en pie y echó una rabiosa mirada al anden como quien mira sacando la cabeza por la ventanilla en medio de un atasco para averiguar que le tiene a uno más de una hora volviendo a casa.
En la estación, antigua, simple, pero grande y con buena sombra, como de pueblo importante, unos chicos están entre risas y bromas cargando sus muchos y pesados bultos lentamente, sin prisas, en el tren. Parece el comienzo de una vacaciones de acampada.
La risa generosa y femenina de una de las chicas parece ser la última chispa en la mecha cada vez más corta de nuestro atribulado acompañante.
En la ventana, cabeza y cuello fuera, una sola palabra en un único tono que lo dice todo, desgranada sílaba a sílaba como la santísima trinidad de todas las amenazas o consecuencias:
- Pro - ble - mi.
De súbito las risas cesan y las maletas suben de prisa al vagón.
Nuestro querido boina verde permanece sentado en su rincón del ring, probablemente preparándose para tomar el tren al asalto y conducirlo personalmente aún a costa de la vida a su destino término. Su ceño tiene vida propia, sus mandíbulas rumian apretadas, nuestro silencio se puede cortar con un cuchillo.
Cierta tensión cruza el ambiente cuando los ragazzi pasan por nuestro vagón cargados con sus maletones.
La mirada del hombre atraviesa todas sus espaldas como si fuera una bala o una bayoneta de acero. De su garganta sale un leve gruñido como de animal rabioso y su cabeza niega desesperada. La muñeca agita convulsa el reloj como si fueran a caerse de ella los segundos perdidos en la marcha.
El hombre es una olla express, pero el vapor no sale por ningún sitio. El tren se pone en marcha.
Y, con los primeros bamboleos, contorneandose como una mujer que lleva un cántaro, aparece un hombre viejo y afable, con gafas y una sonrisa que va por fuera y por dentro. Un ángel, una presencia con su chaqueta roja o verde, non me ricordo, con su inmensa gorra de plato, su camisa por fuera, sus más que largas mangas, su zurrón de cuero.
Y se acerca a nuestros asientos, dónde la olla express cuece su inmenso cabreo. Y le dice algo así como...(disculpad el itañol...)
- Mai, che ti pasa hombri...
El otro explota en cortas ráfagas como de ametralladora, señala el reloj, el viaje, el calor, la mamma...
- Si habiami problemi, contare con me. Io sono Renato el capo di questi treno.
Renato...
El ángel tiene el nombre más campechano y familiar del mundo. El vapor sale por la espita, pero ahora lentamente. Renato con su sonrisa, con su manos afables en sus tirantes, sin miedo ni aspavientos, sin prometer nada, todo el mundo lo sabe, los trenes de la Campania no vuelan, la vida y la realidad son las que son, ha obrado el milagro y la fiesta.
Hacen falta más Renatos. Más jóvenes tal vez, pero Renatos.
servido por scifish
2 comentarios
compártelo
22 Diciembre 2005
Solo una pequeña nota personal.
Hoy, 22, no nos ha tocado la lotería a ninguno de los del grupo de Aikido.
Pero, último día de clase del año, hemos tomado una caña juntos.
Y hemos celebrado que Fernando, Yanko, Alfredo, Alberto y un servidor hemos superado los exámenes de grado. Saúl ha venido a echarnos una mano y Javier ha observado todo con atención.
Qué pena que Eva no ha podido examinarse porque está lesionada (¡recupérate pronto!).
Enhorabuena a todos y muchas gracias tanto a ellos como a Julio, nuestro Sensei.
Es un placer aprender juntos.
¡Y lo que nos queda!
servido por scifish
3 comentarios
compártelo
1 Diciembre 2005
Puede que mi amigo Jaime (gracias por tu comentario) tenga razón y este blog, como el mejor que no es, se acabe sepultando a si mismo un día tras otro.
Para tratar de paliar la situación he dispuesto de esta sección, Principia, como trinchera y recordatorio de cosas que bien puedan ser una guía cuando cada día olvida al anterior.
Y lo que traigo a continuación es una historia, pues sin enlaces no hay cita y sin detalles, ni me acordaría ni querría dar cuenta de ellos, casi casi diré ya que es un cuento.
Como muchas otras cosas, ocurrió en mi tele.
Un cuento sobre un hombre, un inglés. Durante muchos años fue negociador especializado en la liberación de rehenes en crisis políticas en medio oriente. Estaba claro, era su sino, el ser secuestrado. Años de cautiverio, pistola en la sien, te quedan cinco horas de vida. Años de dignidad no robada.
Al final la libertad.
Y después...
- ¿Cómo puede ser que después de pasar por ello no guardes rencor a tus captores?
- Claro que al ser liberado sentí una gran ira hacia ellos. Puedes y es natural sentir una ira muy intensa. Pero la ira se va, desaparece, casi al poco tiempo. Lo que no puedes dejar que se meta en ti es la amargura. Si penetra en ti, entonces acaba contigo y estas muerto.
Sentí una profunda emoción en la ya no tan sola soledad frente al televisor.
servido por scifish
sin comentarios
compártelo
21 Noviembre 2005
Sin llegar a los extremos del City Speak de Gaff me declaro un poco preso de mi mal uso del lenguaje.
Tras años programando, dialectos sin fin, y leyendo documentación técnica en inglés y en español creo que mis lectores sabran perdonar la aparición de palabras y comentarios en inglés o en un español salpicado de influencias.
Agradeceré, no obstante, cualquier precisión o correción idiomática oportuna.
Al final del camino creo (a lo mejor expreso deseo) que llegaremos a una interlingua a la italiana, es decir, sin Real Academia que valga y jazzística o improvisada, dónde cada uno escoge sus palabras a la carta seguro que el otro ha de entenderle.
Si es cierto que existen estructuras gramaticales inherentes al propio acto de comunicar, al propio lenguaje, al final todo será un acto de apuntar a la estructura adecuada, que a su vez apunte a la idea precisa, con una flecha de extrañas palabras depositadas como miguitas en la escalera del entendimiento.
Creo que por eso muchas veces no hace falta completar, a veces ni siquiera iniciar, las frases.
Surge la chispa del entendimiento. Lo importante es comunicar.
servido por scifish
1 comentario
compártelo