Primes.
Tras un poco de lucha con la faringitis heme aquí de vuelta. Apenas traigo otra cosa en el zurrón que otro libro leído entre toses, fiebre y espasmos.
The music of the primes, de Marcus du Sautoy, es un libro divulgativo que, a mi juicio, trata como primer objetivo de entusiasmar a los lectores con una de las partes más significadas de la teoría de números: los primos y su quintaesencia en forma de problema aún no resuelto, probar la hipótesis de Riemann.
Y es en verdad el del autor un lenguaje que entusiasma e interesa. El hilo conductor vivamente trazado serpentea por los pasillos de las universidades de la historia, los grandes nombres de las matemáticas modernas, los genios como Gauss, descubrimientos como los sistemas de cifrado, cambios en la filosofía de las matemáticas, Euler, epopeyas como las de Andrew Wiles y su demostración del último teorema de Fermat, la vida atribulada de André Weil (me ha resultado curioso las similitud de estos nombres), apuestas entre matemáticos, inocentadas, conexiones con la física, la triste pérdida de Ramanujan, la locura de Gödel, los retos de Hilbert, el duo de Cambridge (Hardy y Littlewood), Selberg el solitario, Erdös el multitudinario, y un largo y entretenido et cetera.
Y sin embargo, en su empeño por contar todas estas batallas a un público general y querer dar una idea de lo que significan en el mundo matemático, el autor recurre frecuentemente a explicaciones basadas en un lenguaje que realmente oscurecen en parte su discurso.
Por ejemplo, la función zeta de Riemann pasa a ser un paisaje que corre de este a oeste y de norte a sur y tiene picos y valles y puntos (los ceros) a nivel del mar. Imposible saber, desde esta perspectiva, que significa que cada uno de estos puntos a nivel del mar describe como un determinado número primo puede producir música en conexión con las gráficas que Euler y Fourier obtenían en conexión con los números imaginarios y desarrollos en senos y cosenos de funciones.
Quizás la parte dónde se vea lo que digo más claramente es cuando el autor explica las conexiones que existen, al parecer, entre la frecuencia a la que se encuentran los primos y el resonar extraño de tambores cuánticos aleatorios...(todavía trato de imaginar lo que quiere decir eso).
Pero en fin, pese a este pequeño comentario negativo, os animo a todos los interesados en las matemáticas a leer este muy entretenido libro.



Dadá dijo
¿Sólo está en inglés? ¿No hay verisón en castellano?
16 Enero 2006 | 09:59 PM