Perelman.
Hoy ha pasado algo importante.
Obviemos que El País entrecomilla las razones por las que a cada uno de los premiados les conceden tal honor no por citar textualmente las palabras del Rey, quien entrega los premios, sino porque tal vez ni el mismo Rey entiende esas razones que pronuncia, y no es entonces cuestión de cambiar ni una sola letra en algo tan complicado.
Pero, volviendo a lo importante.
¿Por qué Perelman habrá rechazado la medalla Fields?
Supongo que en la vida de cada uno puede tomar una decisión de esas que nadie comprende, que van contra toda lógica. La medalla Fields, honor, dinero.
Y ya no hablo de pasar a la historia pues, según la primera definición que recibí en primero de EGB la historia empieza cuando se comienza a registrar de forma documental los acontecimientos que ocurren. Lo que quiero decir es que la historia no termina en el sentido que le dio Fukuyama sino que tal vez se abre a todos de forma que podamos aparecer en las páginas del gran registro que esta es, ya sea en forma de sujeto de noticia de El País, en la Wikipedia o más modestamente como aquí hacemos cuando publicamos.
Pero sí, por qué no terminé la tesis y ese cúmulo de preguntas de ánimo recurrente que podrían perseguirnos hasta el fin, no figurado, de nuestros días no tienen respuesta sencilla.
O sí, porque no me apeteció (y me han llamado cobarde mil veces y no quiero ni jugar a imaginar las cosas que Perelman habría hecho con el dinero o yo siendo doctor).
Aunque, en su caso lo entiendo más y quizás me da la clave para entender el mío o el vuestro cuando lo conozca.
Pues, si no le apetece es porque no le interesa las consecuencias que de ello se derivan, ¿qué son el dinero y la fama comparados con lo que Perelman tenga en mente?. Moverse un solo paso para recoger el premio no haría sino desviarle como poco un poco y a lo peor mucho de su objetivo trazado. Huid pues de este tipo de premios que son un final adelantado de vuestro camino, aunque se supone que un doctorado (lo aclaro por no mezclar churras con merinas) es un objeto intermedio, una plataforma de alzamiento.
Quizás a mí me habría quitado tiempo, sueño y dinero. Ya no hay forma de saberlo.
Pero me alegro por Grigori.



Dadá dijo
Bueno, Perelman siempre se ha comportado de una forma un tanto extraña. Demasiado independiente para lo que se estila actualmente en el mundillo de las matemáticas.
Y supongo, que quizá por eso El pais, El mundo, etc... le prestan tanta atención, porque se comporta como un matemático de otra época. De cuando la ciencia (y en particular las matemáticas) era más romántica, y menos académica.
Pero a fin de cuentas estos premios no están especialmente dotados: unos 15000 euros frente a los 1,1 millones de euros del Nobel.
Ya se sabe, que aunque se muriese de ganas de aceptar un Nobel, Perelman no podría ganarlo... como matemático. Pero ¿Rechazará el millón de dólares americanos que ofrece la asociación Clay por haber solucionado un problema de la lista de Hilbert?
Lo que es seguro es que a mi me encantaría poder rechazar uno de estos premios.
Y todo esto, por responder a una cuestión aparentemente sencilla: lo que parece a todas luces ser una esfera, ¿es en realidad una esfera?
22 Agosto 2006 | 05:08 PM