La mente del escritor.
Mi mente es como la de una terraza o un jardín descuidados. Como la de una habitación con paredes casi blancas y muy pocos cuadros.
Supongo que es como un día nublado.
Sé que es muy pretencioso decir nada. Apenas escribo, apenas le dedico tiempo. Casi dejo de hacerlo una época en la que apenas publiqué nada.
Todo esto viene a que hace poco he leído que me ha comentado, ¡gracias!, un fenómeno del blog como Txiki Palomares quien, a tenor de lo que le he venido leyendo desde hace unas semanas (me lo soplo Dani), tiene un estilo suelto, muy bueno y divertido y sí, os recomiendo el blog en el que él, y no sólo él, escribe.
Y quizás por ello me he preguntado, cómo será la mente de un escritor, uno de nosotros que escriba en un blog, o en algo más.
¿Cómo sería la de M (siempre le digo que ponga un blog)?, ¿Cómo lo hará Txiki?. ¿Y el bueno de Dadá?.
Y si no creo pasarme de atrevido, de lo que no estoy del todo seguro, al empezar esta columna es solamente por un par de cosas.
La primera es que me gusta escribir, como me gusta hablar, como me gusta pensar. Y la segunda, que engarza con el final, es que si me atrevo a considerarme un poco escritor es porque me encuentro mucho tiempo del día pensando en cómo escribir algo.
Quizás no tanto en qué escribir (perderme en eso casi me hace dejarlo) sino simplemente en cómo.
Soy un día nublado que algún día piensa que engarzará algo más que escribir.
Bienvenido a SciFish.



Dadá dijo
Yo, por lo general, primero encuentro algo sobre lo que me apetece escribir. Las más veces, mientras curioseo por páginas como "Menéame"
Luego me pongo a la faena. Todo de corrido y sin respirar, diciendo todas las estupideces accesorias que me vienen a la mente.
Cuando he acabado esta fase, suelo acordarme de la vieja discusión de los escritores del 98, a saber: ¿Ya que significan lo mismo, qué es preferible? Decir "lo que pasa en la calle" o su homólogo "Esos acontecimientos consuetudinarios que suceden en la rúa"
A mi me gusta más la segunda manera, así que repaso mi texto hasta que le quito todas las divagaciones extrañas, sustituyo las oraciones complejas por formas más directas de expresión... vamos, que lo dejo mondo y lirondo.
Al fin, lo leo de nuevo poniendo comas y puntos donde deben estar. Y después, me rebelo contra la segunda fase adornando un poquito las frases. Pero sin pasarme.
En cualquier caso, aunque parezca laborioso es bastante sencillo pues lo fundamental es escribir sobre aquello que a uno le guste. Simplifica mucho las cosas.
Como sólo escribo en mi propio blog, y no me siento presionado a publicar por publicar nunca he necesitado grandes inspiraciones.
Saludos Scifish
15 Septiembre 2006 | 10:23 PM